À propos de l’œuvre
Le Bassin aux nymphéas avec iris, par Claude Monet
Claude Monet · 1914 -1922 · Panel Zürich · W1980
La Cuenca de Nenúfares con iris, panel W1980reproducción pintada a mano
Este panel de doce metros cuadrados envuelve el ojo en azules ceniza, malvas y verdes agua. La línea del horizonte ha desaparecido. Las hojas y flores ocupan el fondo, los reflejos se despliegan en el centro y los iris elevan algunas verticales a la derecha que impiden que la escena se vuelva completamente abstracta.

Mira el trabajo
Un formato de seis metros transforma la cuenca de Giverny en un espacio para mirar
La mirada suele comenzar en el grupo de nenúfares del fondo, donde hojas claras rodean varias flores de color rojo rosado. Luego se desliza hacia el vasto intervalo central, construido por pequeñas cubiertas de color gris azulado, malva y amarillo que dan al agua una profundidad lenta.
Los extremos no funcionan como bordes cerrados. A la izquierda, las ramas descienden hacia el reflejo; a la derecha, los lirios y el follaje extienden la composición fuera del marco. Monet concibe así el panel como parte de un entorno más amplio.
A esta escala, la piscina ya no se mira desde un banco: la pintura sitúa al espectador en medio de sus variaciones de luz.
Composición, tacto y luz
Lo que Monet construye detrás de la impresión de instantánea
Tres elementos precisos nos permiten comprender esta composición y las dificultades esenciales de la reproducción fiel.

Una lectura lateral en lugar de un solo centro
El formato de seis metros requiere varios tiempos de visualización. Los grupos de flores, los intervalos claros y las verticales del iris deben mantener sus distancias relativas.
Material más denso alrededor de las flores
Los nenúfares están construidos en capas de azul, verde, blanco y rojo. Su peso de color debe contrastar con los pasajes más aireados del centro sin volverse decorativos.
Límites abiertos en ambos extremos
Ramas e iris salen del campo. La reproducción fiel evita crear bordes oscuros o masas cerradas que reducirían la impresión de inmersión.
Detalles y documentos visuales
Observe el material y la versión exacta
Las imágenes adicionales muestran los pasajes difíciles de leer a la vista y, cuando existe, el aspecto real de la obra en el museo.


La referencia oficial mide 1.200 × 395 px. Las dos fotografías de la Kunsthaus miden 3.264 × 2.448 px y 6.000 × 4.000 px. Los archivos permanecen en su resolución real y se han convertido a WebP sin ampliación.
Puntos de referencia documentados
Tres datos específicos de este trabajo
Estos marcadores se refieren al panel W1980 conservado en Zurich y nos permiten comprender su escala, su construcción y su recorrido.
Un panel de 200 × 600 cm
La Kunsthaus conserva este óleo sobre lienzo con el número 1952/0010. No está firmado ni inscrito y corresponde a Wildenstein 1980.
Donación de Emil Georg Bührle en 1952
Tras la muerte de Monet, la obra permaneció en la finca de Michel Monet. Bührle lo compró en 1952 y ese mismo año se lo entregó a la Kunsthaus Zürich.
Una obra vinculada a los grandes nenúfares
A partir de 1914 Monet retomó su monumental proyecto. El nuevo taller construido en 1915 le permite pintar grandes paneles en invierno, según estudios realizados frente a la cuenca de Giverny.
Tu reproducción
Lo que el pintor debe preservar
La fidelidad aquí depende de relaciones precisas entre la luz, el tacto, la profundidad y la temperatura del color.
- El panel e inventario W1980 1952/0010
- La relación extremadamente panorámica de 200 × 600 cm
- Intervalos claros conservados entre grupos de nenúfares
- Iris verticales sostenidos sólo en el lado derecho
Hoja de trabajo
| Título | La Cuenca de Nenúfares con iris, panel W1980 |
|---|---|
| Artista | Claude Monet (1840 -1926) |
| Fecha | 1914 - 1922 |
| Técnica original | Óleo sobre lienzo |
| Dimensiones | 200×600 cm |
| Orientación | Panorámico |
| Conservación | Kunsthaus Zürich, Zürich, Suiza |
| Inventario | 1952/0010 · Wildenstein 1980 |
| Tu reproducción | Pintura al óleo sobre lienzo hecha a mano |
Presentación en tu interior
Una paleta diseñada con la habitación
La gama gris azulado, malva y verde mar amplía visualmente el espacio sin dejar de ser relajante. Esta reproducción es especialmente adecuada para un gran salón minimalista, dormitorio o larga circulación, con roble claro y textiles naturales.


